El trabajo de los médicos, incluido el uso de las tecnologías sanitarias, se puede entender como una serie de actividades destinadas a lograr un objetivo clínico particular: diagnóstico, tratamiento, seguimiento o apoyo vital. Sin embargo, a veces no es posible alcanzar estos objetivos a causa de un “uso incorrecto” de los equipos, un problema relacionado con el uso de un dispositivo médico. Esta situación es diferente de la creada por un “error del usuario”, que implica que el usuario de un dispositivo ha causado el problema. La investigación del uso incorrecto debe tomar en cuenta el usuario, el paciente, el dispositivo, el entorno y otros factores sistémicos que pueden obstaculizar el logro de un objetivo clínico. La causa fundamental del error del usuario habitualmente es más fácil de identificar. De todas maneras, en ambos casos es útil que los ingenieros clínicos y los técnicos de equipos biomédicos trabajen con los médicos para resolver los problemas. Los ingenieros y los técnicos son los responsables de capacitar a los médicos (o de volver a capacitarlos si corresponde) en el uso de un dispositivo y de trabajar con los usuarios para detectar qué elementos llevan al uso incorrecto.

Dirigido a: Servicio de Laboratorio.